El progreso del alumnado se evalúa de forma continua a lo largo del curso. Periódicamente realizamos pruebas internas basadas en modelos de examen de Cambridge correspondientes a cada nivel.
Estas pruebas permiten que los alumnos se familiaricen progresivamente con el formato de los exámenes y ofrecen una referencia clara sobre su evolución. Cuando un alumno supera con solvencia este tipo de pruebas, se entiende que está adquiriendo el nivel correspondiente de manera real y objetiva.
Además de estas pruebas, también se tiene en cuenta la valoración del profesorado, basada en el trabajo realizado en clase, la actitud, el interés y la constancia del alumno.
Nuestros grupos son abiertos y flexibles, lo que significa que, cuando el progreso de un alumno lo permite, puede pasar a un nivel superior durante el curso. Nuestro objetivo es que cada estudiante se encuentre en el nivel que mejor favorezca su aprendizaje, manteniendo siempre un desafío académico adecuado que estimule el esfuerzo y la progresión.